Instituto Optico de la Plaza, en Hurlingham, este año celebra 60 años en la actividad. Con un equipo humano altamente capacitado, sus responsables dicen que se proponen que los clientes tengan la oportunidad de “ver, desde una óptica diferente”.

Aníbal Bruzzone es el responsable profesional del Instituto: se graduó como Técnico Optico Contactólogo en 1945, y por su espíritu emprendedor vislumbró en cada momento los cambios y progresos que la tecnología iban imponiendo en la actividad. Se formó, además, también como Técnico Ortopédico, y siempre se propuso incorporar instrumental de última generación, con el fin de brindar “el servicio profesional que el cliente merece”.

La óptica se inauguró en 1960 y en 1974, ya en su nuevo local, se hizo la primera reforma, instalándose el gabinete de contactología. Con los años, de a poco se incorporaron los hijos de Bruzzone, que continúan el legado de su padre en el negocio familiar. Hoy junto a Aníbal están su esposa Marta, y Rodrigo, Gonzalo y Eleonora. Conforman un equipo que se complementa a la perfección, una de las claves para que la empresa continúe vigente en el tiempo.

En 1986 se realizó la segunda reforma, ampliando y modernizando las instalaciones, se agrandó la sección de ortopedia y se anexó otro dedicado exclusivamente a audiología.

Comenzó como un anexo de la farmacia Franco Argentina, hasta que su titular Aníbal Bruzzone trasladó la óptica a un local más céntrico

El Instituto tiene la categoría de Optica Varilux Especialista, otorgada por Essilor Argentina, y cuenta con la gama completa de productos, tanto monofocales, como bifocales y progresivos. Atiende a más de 300mutuales, sindicatos, obras sociales y prepagas.

En 2013 (más precisamente el 13 de diciembre, en coincidencia con el Día del Optico), se reinauguró nuevamente el local. Concretando así la tercera reforma desde que abrió sus puertas: se hizo una refacción integral – cuidadosamente proyectada- desde los pisos hasta el mobiliario, techo y la iluminación, incluyendo también las áreas de exhibición tanto de anteojos de receta como de sol, y escritorios individuales para mayor comodidad en las secciones de atención al público.

Se agregó un nuevo gabinete de ortopedia y audiología, y se amplió el de contactología. También se modificó la entrada, con espaciosas vidrieras a ambos lados del acceso central. Esta última remodelación marca otro hito en la larga historia del Instituto Optico La Plaza de Hurlingham. Con el objetivo permanente de brindar asesoramiento profesional y la mejor calidad de productos y servicios.

En su modalidad de trabajo, Instituto Optico de La Plaza (el mayor de Zona Oeste) prioriza el aspecto profesional por sobre el comercial, ofreciendo una atención personalizada.

Han pasado ya 60 años desde los comienzos de esta óptica, que sabe adaptarse a los cambios y los nuevos tiempos que corren, por lo que seguramente -con el mismo espíritu y filosofía de trabajo de siempre- continuará por mucho tiempo más haciendo un valioso aporte a la salud visual de la población.