Su nombre no es muy conocido, pero fue una figura importante para la oftalmología y la óptica. El médico francés Ferdinand Monoyer propuso la dioptría como unidad de potencia de las lentes; y también creó los optotipos para medir la agudeza visual. A más de cien años de su muerte se sigue usando aquello que nació de su imaginación.

 

Google publicó un 9 de mayo uno de sus famosos doodles: la alteración temporal de su icónico logotipo, que en fechas especiales presenta originales combinaciones entre las palabras y el diseño gráfico, para homenajear a alguna figura o hecho histórico. En ese caso, los navegantes vieron una imagen con dos ojos dentro de las letras O de Google, que miraban hacia un costado, donde había un cartel de optotitpos.

 

Es que ese día se celebra el nacimiento de Ferdinand Monoyer, reconocido oftalmólogo que vivió en el siglo XIX. Nacido en Lyon en 1836, se graduó en la Universidad de Estrasburgo. Allí mismo se desempeñó como profesor de Física Médica en la Facultad de Medicina, donde comenzó su carrera como investigador, y tuvo un destacado desempeño en el ámbito académico en prestigiosas instituciones.

 

Durante toda su vida dedicó mucho tiempo a realizar estudios, con más de treinta publicaciones científicas. Y su nombre pasó a ser reconocido en todo el mundo por un artículo de 1872: en los Annales d’Occulistique escribió un texto que llevaba por título “Sobre la introducción del sistema métrico en la numeración de los cristales de las gafas y la elección de una unidad de refracción”.

 

Allí Monoyer proponía por primera vez llamar dioptrie (dioptría) a la unidad de potencia de una lente, expresada como la inversa de su distancia focal en metros. Por eso, se dice que Ferdinand Monoyer es el inventor de la dioptría.

 

Tres años después, en 1875, el Congreso de Oftalmología de Bruselas aprobó adoptar a la dioptría como unidad internacional de refracción en óptica médica, elección definitiva y perdurable en el tiempo, ya que es el índice de medida que se sigue utilizando en la actualidad.

 

Una forma de medir la agudeza visual

 

El aporte de Ferdinand Monoyer al campo de la visión fue todavía más allá, ya que también creó la tabla de optotipos para medir la agudeza visual. Ésta a lo largo del tiempo se fue perfeccionando, se hicieron correcciones y distintas versiones, hoy disponibles no solo a través de carteles sino también de proyectores o pantallas retroiluminadas.

 

La Tabla o Escala de Monoyer original estaba formada por diez hileras de letras de tamaño creciente. El paciente debía nombrar cada una de las que el oftalmólogo le marcaba, logrando así llegar a los límites de su nivel de agudeza visual.

 

Moyoner diseñó, en realidad, dos tablas optométricas: una para medir la vista a tres metros de distancia, y la otra para hacerlo a cinco metros.

En esta última, que termina con unas grandes letras Z U, ocultó un acróstico -palabras insertas en un texto que se leen reuniendo las letras que ocupan una determinada posición- destinado a preservar su nombre y apellido para la posteridad. Si se leen las primeras letras de las filas hacia arriba, comenzando por la anteúltima de abajo, se puede deletrear –precisamente- su apellido, y al mirar en el mismo sentido las letras finales de cada hilera se lee su nombre.